¿Qué es el sarro en el agua?

Como todas las cosas que afectan al cuerpo humano y su salud, el exceso de sarro puede traer graves consecuencias, entre ellas el desarrollo de piedras en los riñones, esclerosis y problemas en los vasos sanguíneos.
En Chile, por su condición de país montañoso, el agua tiene una alta concentración de minerales, sobre todo en el norte y centro del territorio.
Si bien la presencia de calcio y magnesio en el agua dura puede ser positiva para las personas con dietas bajas en estos minerales ya que evita problemas cardiacos, es inadecuada para algunos usos domésticos como cocer vegetales o legumbres porque tiende a endurecerlas.
Pero las consecuencias del agua dura afectan entre otras labores el lavado (ropa, vajilla) pues los detergentes, suavizantes para la ropa o el jabón pierden su efectividad debido a que no pueden disolverse de una manera fácil.
La piel es otra que se ve afectada por las consecuencias del agua dura, ya que al contacto con este tipo de agua pierde su humectación y se reseca intensificando con ello la piel de tipo atópica que se presenta por lo general en niños pequeños.

Ente los problemas cotidianos que surgen a raíz de los impedimentos del agua dura es que se estropean artefactos como llaves de baño o cocina, tuberías y reduciendo dramáticamente la vida de los electrodomésticos. Entre ellos el que más sufre es el hervidor eléctrico, pues con el calor se precipita la cal y esta se solidifica por lo que actúa como aislante impidiendo a la larga que el agua llegue en forma más rápida a la ebullición.
En Chile se venden cerca de 1 millón 500 mil hervidores al año, los que tienen una dispar duración de vida útil, pero que se ve disminuida debido a la acumulación del sarro en el fondo del mismo, el que a la larga produce fallas y filtraciones.
Agua dura: Cómo se produce el sarro y por qué no está normado en Chile.
Si bien los antecedentes corroboran que el sarro en el agua potable no afecta la salud de las personas, la SISS se encuentra desarrollando estudios para determinar la factibilidad de solucionar su presencia en el vital elemento, haciendo proposiciones al Ministerio de Salud para una pronta actualización de la Norma sobre calidad de agua potable.

Santiago 30 de septiembre 2014: En Chile, por su condición de país montañoso, el agua tiene una alta concentración de minerales, sobre todo en el norte y centro del territorio.
Dentro de los reclamos más frecuentes que se presentan por la calidad del agua potable ante la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS), se encuentran los referidos a la dureza del agua ya que los artefactos, hervidores y teteras los cuales tienden a acumular en sus superficies depósitos calcáreos, más conocido, como "sarro".
El encargado de Calidad del Agua Potable de la SISS, Ing. Bioquímico Christián Maurer explicó que el "agua dura" es causada por sales de calcio y magnesio los cuales al calentarse, presentan grumos de color blanco que forma el sarro en el fondo de las teteras como asimismo en los artefactos que calientan agua tales como los calefón, hervidores, planchas a vapor, etc.
"En el caso del magnesio la norma de calidad del agua potable chilena exige cumplir con el límite máximo permitido por la normativa vigente. El calcio, en tanto, es una sustancia presente en la mayoría de los servicios del país, y las empresas sanitarias no tienen la obligación de cumplir con un límite ni realizar su control, ya que dicho parámetro no se encuentra incluido en la norma NCh 409/2005", informó el profesional de la SISS.
Maurer precisó que no fue considerada la dureza del agua suministrada dentro de los requisitos establecidos para el agua potable en las norma NCh 409/2005, dado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló en su publicación del año 1995 que "no se propone para la dureza un valor guía basado en criterios sanitarios, ya que la información que se dispone no es suficiente para llegar a la conclusión que sea de carácter causal la relación entre la dureza del agua potable y las enfermedades cardiovasculares".
Situación que nuevamente fue corroborada por la OMS en publicaciones posteriores de los años 2004 y 2006, documentos que consignaron "No se propone ningún valor de referencia basado en la salud para la dureza del agua de consumo".
Este concepto presentando por la Organización Mundial de la Salud respecto a que la dureza no afecta la salud de la población fue aceptada por el Ministerio de Salud de Chile, por tanto, no se estableció el parámetro "dureza" como requisito en la norma Chilena de calidad del agua potable, precisó Maurer.
Explicó que en cuanto a la elaboración y actualización de las normas sobre la calidad del agua potable, se tomaron en consideración numerosas fuentes de información tanto internacionales como nacionales.
En particular, se consideraron como relevantes bibliografía tales como "Guías para la calidad del agua potable" Segunda Edición, Volumen 1, Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud del año 1995 y sus distintas actualizaciones; "Guidelines for Drinking-water Quality" Third Edition, Volume 1 Recommendations de la World Health Organization del año 2004; y "Guidelines for Drinking-water Quality" First Addendum to Third Edition, Volume 1 Recommendations de la World Health Organization del año 2006.
Maurer informó que durante el desarrollo de la actualización de la normativa chilena se incluyeron criterios consignados por diferentes países, "y se consideraron los antecedentes y aportes proporcionados por el Ministerio de Salud, universidades nacionales, empresas de servicios sanitarios, expertos en el tema y de la propia SISS, quienes en un trabajo conjunto establecieron los requisitos que debe cumplir el agua potable suministrada en el país".
Con todos esos antecedentes, los expertos elaboraron las actualizaciones de las normas Chilenas sobre Calidad del Agua Potable y que posteriormente fueron acreditadas ante el Instituto Nacional de Normalización (INN), organismo responsable de la elaboración de las normas Chilenas de carácter nacional, y que posteriormente fueron Oficializadas mediante Decreto Supremo del Ministerio de Salud N° 446 del 27 de junio del año 2006.
Si bien todos estos antecedentes corroboran que la presencia del sarro en el suministro no afecta la salud de las personas, la SISS se encuentra desarrollando estudios para determinar la factibilidad de solucionar esta situación, haciendo las proposiciones al Ministerio de Salud para una pronta actualización de la Norma sobre calidad de agua potable.

Publicación más reciente