¿Qué métodos se emplean para purificar el agua?

Ósmosis Inversa.
La ósmosis inversa es una tecnología de purificación del agua que utiliza una membrana semipermeable para eliminar iones, moléculas y partículas más grandes en el agua potable. Los equipos de ósmosis inversa eliminan bacterias y otros microorganismos del agua. Gracias al sistema de microfiltros, el agua va traspasando las membranas que a consecuencia de la presión osmótica, acaban dejando aparte las sustancias de rechazo, mientras que el agua purificada y limpia sale por el grifo.

Desinfección / cloración.
El cloro es el desinfectante más usado para reducir o eliminar los microorganismos, tales como bacterias y virus, que pueden estar presentes en los suministros de agua. La adición de cloro para el agua potable ha reducido en gran medida el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua, algunos responsables de enfermedades como la difteria, las fiebres tifoideas y el cólera. No obstante, es incapaz de destruir ciertos microorganismos parásitos patógenos. La cloración desinfecta el agua, pero no la purifica por completo.
Puede revisar nuestro sistemas de dosificación aquí
La dosificación según la OMS, la concentración de cloro libre en el agua tratada debe estar entre 0.2 y 0.5 mg/l (ppm).

Filtro de sedimentos.
La filtración en el proceso de purificación elimina los sedimentos sólidos suspendidos en el agua. Este filtro atrapa partículas relativamente grandes que pueden estar presentes en el agua como tierra, arena, limo y partículas de suciedad orgánica o inorgánica. Obviamente, es necesario comenzar nuestro proceso de purificación con este paso básico con el fin de eliminar estas partículas grandes que podrían ensuciar o obstruir los equipos utilizados en las etapas posteriores.
Los más comunes son los filtros de lecho profundo o multimedia que utilizan medios granulares como zeolita, arena sílica, antracita, filter ag entre otros para retener las partículas sólidas y es necesario hacer una limpieza de lecho mediante un retrolavado.

Carbón Activado.
Una vez que el agua pasa a través de los filtros mecánicos, posteriormente pasa al purificador de carbón activado granular. Erróneamente llamado filtro de carbón activado, porque en el sentido estricto, la palabra filtro se refiere al proceso mecánico de retener partículas suspendidas, en cambio el carbón activado hace un proceso conocido como adsorción química, dónde las materia orgánica se ardiere a la pared del carbón por una función química. En este etapa se elimina nos los pesticidas, plaguicidas y otros contaminantes orgánicos (especialmente orgánicos volátiles) además de eliminar el cloro añadido en la etapa 1, mediante una reacción química reductora.
El carbón también hace un trabajo excelente para eliminar los trihalometanos (THM). THM son una clase de sub-productos químicos que resultan de la interacción del cloro y la materia orgánica en descomposición. Estos productos químicos son cancerígenos, y los altos niveles han sido encontrados en los suministros de agua locales.
Estos equipos básicamente están diseñados para eliminar el sabor a cloro que se encuentra en el agua del grifo. Desafortunadamente, en el uso doméstico son a menudo descuidados y poco o nulo mantenimiento. Si el equipo no se cambia en el intervalo apropiado, la eficacia de la eliminación de cloro disminuye y los contaminantes que el carbón había retenido empiezan a descargarse de nuevo en el agua. Y, además, se han producido numerosos casos de contaminación bacteriana por la rica fuente de alimento biológico retenido.
Nuestra recomendación es hacer el cambio de la cama de carbón activado por lo menos cada año para evitar lo mencionado en el párrafo anterior.

Intercambio Iónico.
El paso siguiente en nuestro proceso de purificación es la eliminación de varios elementos que causan la dureza. Se refiere como el agua “dura” a la presencia de calcio y magnesio y que sobrepasa los niveles permisibles. Se utiliza un tanque que se llena con una resina de intercambio iónico, cargado negativamente. Las perlas sintéticas que sirven como base para que se lleve a cabo ese intercambio.
Cuando el agua pasa a través de la resina de intercambio iónico, los iones de dureza, que llevan una carga positiva fuerte, desplazan a los iones de sodio más débilmente cargadas. Los iones de dureza (calcio y magnesio) son así atrapados a través de la atracción electromagnética de las partículas de resina. Los lechos de intercambio iónico son entonces limpiados y regeneradas, a intervalos determinados en función del volumen de agua de forma automática. El proceso de regeneración implica inundar la cama con una solución salina (sodio) sobresaturada que barre de manera efectiva los iones de dureza dejando a la resina lista para el siguiente siclo de suavización del agua.
La dureza no es un problema que afecte a la salud humana, pero causa problemas de incrustaciones en tuberías, membranas de ultrafiltración /ósmosis inversa y depósitos.

Pulidor o pre-filtro de 1 micra.
En este paso se coloca un filtro de cartucho desechable para atrapar partículas mayores a 1 micra que pueden ser perjudiciales a la ósmosis inversa, además de retener partículas de la resina de intercambio iónico de la etapa anterior.

Plata Coloidal.
La plata en estado coloidal esteriliza el agua al entrar en contacto, siendo muy efectiva en la eliminación de bacterias y micro organizmos. No es aplicable bajo presión, por eso, se emplea en filtros de decantación y en recipientes de almacenaje.

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